Consideraciones paranoicas
Durante la cuarentena, rascarse un ojo es un acto de subversión contra la propia vigilancia higiénica. Me pasó la otra noche. Cuando me di cuenta, tuve que reconstruir cuidadosamente los hechos, hacerle un peritaje a mi dedo índice izquierdo. Imputado por restregar con fruición y descaro un pobre ojo, fue finalmente absuelto: estaba limpio de...