ASESINATO EN CONFINAMIENTO
En algún momento del confinamiento, comencé a pensar que mi vecino había asesinado a su mujer y los niños. Mi marido, Ismael, era médico, pasaba el día trabajando y llegaba exhausto. Vivíamos en un dúplex pareado. En pares nos vendieron la supuesta felicidad de una urbanización de extrarradio, en plena burbuja inmobiliaria. Nuestro pequeño jardín era...