El Noventa y Seis
El anuncio nos agarró casi de noche en el noventa y seis, que es lo más parecido a un teletransportador a baja velocidad; te subís en Constitución y hasta La Matanza no te podés bajar, la autopista no tiene paradas. Todos nos mirábamos preocupados, como sabiendo. Llegamos finalmente a destino y creo que nos sentíamos...