El hombre sin corazón.
-1- Ninguna estrella cayó del cielo el día que Mischoll nació. No estaba predestinado a grandes cosas, no ceñiría corona, ni cambiaría la historia del mundo. No hubo ningún eclipse ni el mundo detuvo su avance mientras él tomaba el primer aliento. Sólo era un pequeño ser rosáceo que lloraba como todos los demás. Una...