La canchita del barrio
Una taza de té con limón y miel sobre la mesa, mi pipa sobre el cenicero aún apagada e invitándome a encenderla; el viento mece los árboles con suaves canciones melodiosas mientras que a lo lejos se oyen gritos de niños jugando. «Qué tan lejano y cercano es el tiempo que, cerrando mis párpados me...