Dos horas y treinta minutos
“No puede viajar, su visa está vencida, A las 4:15 P.M. se cierra el vuelo”. Esas fueron las palabras que entre incredulidad y angustia escuchamos pronunciar a la funcionaria de Air France. El reloj marcaba la 1:45 P.M. de aquella tarde de agosto, diez minutos antes habíamos llegado con Silvia, mi esposa y nuestros hijos...