«Por grande, desordenado y azul…»
En 2010, finalmente fui a Chile, el año y el mes de uno de los terremotos más devastadores sucedidos, tanto que la mañana del 27 de febrero mi hijo mayor, me despertó con estas palabras «ma, prendé la tv y agradecé a Dios» en mensaje de texto. Con horror vi como el Aeropuerto «Arturo Merino...