La visita
La puerta se entreabrió y Vic asomó sus rubios rizos. Había regresado; para mi sorpresa estaba frente a mí. Lucía igual que cuando se fue. Ese mismo brillo aventurero en sus ojos y ese semblante omnipotente. Sin embargo había cambiado. Su rostro lucía curtido y ajeado por el viaje y ahora alrededor de su característica...