Triana
La recuerdo llorar, pensativa miraba a través de la ventana como queriendo encontrar algo en el cielo poniente. Bebía el café en pequeños sorbos, suspiraba hondo. Al notar mi presencia forzaba una sonrisa infinita. Su aroma de manantial fresco, el eco de su acento extranjero, tantas preguntas, algunos silencios. Yo no sabía hacer otra cosa...