Odiaba viajar
—He pensado que este año podríamos conocer Londres—dijo ella y se puso a hojear un folleto. Él odiaba viajar, aunque nunca se había atrevido a confesárselo. Estaban en el salón, sentados en el sofá frente a la tele. La tele estaba apagada y él leía una novela de Henning Mankell. Ella se había dejado caer...