Orquídea blanca
Tenía dos días libres, ningún plan y muy pocas ganas de quedarme en Madrid y tener que lidiar con puertas y ventanas mal cerradas, con espaldas y con silencios. Cogí el coche y tomé dirección Ávila. Me pillaba cerca y tenía ganas de ver las murallas. Un par de veces durante el trayecto sentí ganas...