Hijos de la crisis
Los domingos, cerca de la hora de comer, las cuidadoras de la residencia nos dejan en la sala, arreglados y preparados para recibir la visita de nuestros familiares y, en los mejores casos, salir unas cuantas horas y pasar la tarde con los nietos. Clara siempre me acompaña hasta el rincón de la ventana desde...