SESENTA Y NUEVE CARACTERES
Caía. Caía sin remedio. Hacia el vacío. Hacia un destino que lo haría trizas. Que haría estallar todo lo que llevaba en su interior. Destripado. Así estaría en cuestión de segundos. Solo sería un golpe seco. Luego, todo habría terminado. Y a nadie le importaría. Sería fácil encontrar un sustituto. Usar, tirar, reemplazar. Esa parecía...