LA REFULGENCIA DEL EROTISMO
-¿Por qué no intentarlo? -¿En verdad quieres hacerlo, Alex? -¡Sí quiero! pero, ¿Sabes lo que quiero? Quiero devorarte como un león hambriento de la manera más salvaje, pero no sólo física sino espiritualmente. Quiero desvestir tus miedos y fornicar tus penas en un mar vehemente y lujurioso el cual nos concierna el placer mutuo. Quiero...