Ojalá.
Ojalá me hubieras querido como la primavera a las espinas de las rosas, haciéndolas crecer fuertes, y no como el otoño a un pobre brote de lavanda, que lo deshoja como si el invierno fuera un estado permanente de la vida. Ojalá me hubieras querido como quiere un cuchillo a la carne, cortándola con delicadeza,...