Dos días y un amanecer
Bip, bip, bip…el ruido de la alarma del móvil irrumpió en el silencio del amanecer lluvioso de un día de finales de abril. Salomé extendió la mano para apagarlo y se levantó cansada y a regañadientes, pues la noche anterior había estado jugando varias partidas de un famoso juego de palabras en línea en su...
