El collar de llaves
No sé cómo ocurrió. Lo único cierto es que en el bolsillo llevaba un llavero de hierro con forma de pelícano del que colgaba un montón de llaves extrañas y todo aquello pesaba una barbaridad. El mío, que constaba de tres llaves incluida la pequeña del buzón, no estaba. Pensé en volver a la peluquería...