ALEGORÍA
Esa soleada y cálida mañana cruzaron sus miradas por primera vez mientras caminaban por aquellos verdes prados, ambos vagaban sin rumbo como perdidos en aquel pintoresco paisaje, y tal como si estuviese programado, los dos se sentaron a reposar sobre las inmensas raíces de aquel emblemático ombú, disfrutando de esa cálida brisa de primavera. Había...