Sabores de mi Tierra.
Como no extrañar, el olor de aquel café mañanero, que me bebía antes de que cantara el gallo. Ver a mis paisanos tocando el arpa, las maracas y el cuatro, mientras esperábamos «la carne en vara», bailando joropo, con nuestras alpargatas y aveces tumbados en nuestras hamacas. Y se despiertan mis papilas gustativas al pensar...