Encuentro picante
Joaquín y Renata se habían conocido en una fiesta en Lavapiés. Fue una de estas noches en las que la cerveza de siempre sabe mejor que de costumbre y los ojos brillan en la oscuridad. Él había quedado fascinado con su acento, lo trasladaba automáticamente a rincones exóticos. Intercambiaron teléfonos y quedaron en tomarse algo...