La maratón urbana
Llevaba años compitiendo como maratonista, muchos trofeos adornan los estantes de mi casa, y esta vez llegar entre los diez primeros significaba ganarle a mis amigos. Un gran aliciente, quizá pura vanidad. Se asombraron al verme aparecer, creían que no me había restablecido del accidente sufrido. Con el disparo de “Largada”, dejé que me sacaran...