DE REGRESO AL CIELO
En una mañana como cualquier otra, la Sra. Dora despertó muy temprano para preparar el desayuno a su esposo Pedro, que va, a trabajar en sus plantaciones de arroz, sus dos consentidos, sintiendo el ruido de las sillas y del silbido de la tetera van ya despertando; vaya a la cama! refirió su mama a...