La Maldita Sopa de Tomate
El aceite, flotando sobre un irritante fondo rojo, empapaba los pellizcos de pan que se hinchaban hasta cubrir el plato. Y un empalagoso olor anticipaba aquel desagradable regusto que se quedaba después de cada cucharada. Amargo y con un sabor a clavo que le repugnaba. —Todo. —La monja, con los brazos cruzados, lo miraba muy...