El regalo póstumo
Aquí estoy, como cada mañana. Pero hoy el andén cobra su insondable carga emotiva: mi reencuentro, la despedida muda de los míos, entre la ajena multitud, el ejecutor tren maquillado de muerte, lamentablemente necesario. Mi indeseado fin, no obstante, pura esperanza para la sociedad que dejo atrás. Esta mañana, sencillamente, voy a caer desde el...