En el andén, Margarita.
Permanecía callada, acariciándose el pelo. De pié, esperándole. El andén estaba vacío. La había prometido que el tren sería puntual… Jamás se le hicieron tan largos los minutos. Las golondrinas se posaban en el banco a mordisquear los trocitos de galleta que su hijo Angel había olvidado. Tenía cuatro años, era la primera vez que...