Pequeñina
Ignoro si todavía vives allí mismo, donde te dirigí mi última carta en marzo de 1984, que no me respondiste, y, que tampoco me la regresó el correo. Entonces, deduje, que se había extraviado o el cartero que debía repartirla, como no encontró tu dirección, se la quedó, se la guardó para su archivo íntimo...