Hijo, solo te pido que no vuelvas
Hijo, solo te pido que no vuelvas. Tu mamá murió; más bien se mató. Era bien fiera y bestia su voluntad, tanto así que la encontramos ahorcada con sus propias manos; se exprimió la vida del cuerpo. Nos costó desenterrar los dedos de su garganta. Con sus propias manos hizo lo que mis puños jamás...