¿Cuándo la perdemos?
Entre sus pequeñas sandalias asomaron unas delicadas y suplicantes campanillas. La joven princesa se apartó rápidamente y comprobó consternada que había aplastado algunas de aquellas cárdenas flores. Se inclinó con suavidad y arrancó la que consideró más bonita. -Mamá, ¿Qué flor es esta? La Reina, que descansaba al sol en uno de los bancos del...