Calle Fco. I. Madero
Nació vigorosa y se desarrolló muy bien. Superó las primeras enfermedades de su infancia como la viruela, que fue traída del continente europeo, así como el sarampión y otras calamidades. Su corazón creció muy sano con cuatro arterías que servían de circulación para su torrente sanguíneo. Cada dieciséis de septiembre, desde la válvula principal, siempre...