LOS NUEVOS ASESINOS
Todos éramos inocentes hasta que las cosas cambiaron. Al principio parecía que no iba demasiado en serio el asunto, pero poco a poco fuimos tomando conciencia; bueno, el miedo nos la hizo tomar. Habíamos demonizado todo aquello que solíamos hacer con la naturalidad propia de la existencia en sí misma. Parecía que el simple hecho...