Desolación
Vi las calles solitarias, sin gente, sin movimiento. Unos pocos buses, y quienes caminaban, con mascarillas y guantes, temerosos de que los pudiera contaminar estando al descubierto, con miradas de reojo al verme sin los aditamentos médicos, juzgándome como un indolente y un irresponsable en medio de la crisis. Los negocios y la plaza, cerrados...