Y yo tampoco
Hoy este virus consiguió lo que ni religiones, ni sistemas políticos, pudieron lograr: nos igualó, ricos, pobres, buenos, malos, creyentes, ateos, de color, blancos, bajos, altos, delgados, gordos, heterosexuales, homosexuales, de aquí, de allá, etc. etc. Todos carne de cañón. Así que acá estoy viviendo el mientras tanto. Regalándome momentos conmigo misma plagados de ocio....