El tiempo un momento
Me senté en la piedra, pegada a la pared del tinao tal y como hacía mi abuelo cuando terminaba la faena del día. Sudoroso y calmado cogía su sitio, se limpiaba la frente y se liaba un cigarrillo. Después se unían en corrillo el mulero y Antonio el piconero. Cerré los ojos y aspiré el...