La noche de mi llegada
Una rata asomó el hocico por debajo de la puerta pero los demás no la vieron. Ellos solo tenían ojos para sus pies, caminaban atentos a sus pisadas, con miedo a trastabillar entre las ruinas del pueblo, el pueblo donde nací. La rata me hizo recordar a mi hermanito gateando en el umbral de esa...