La Contraviesa
Me quedé mirando alrededor y sólo veía montañas. Aspiré profundamente el aire que me alimentaría todo aquel verano de trabajo, y tímidamente curioseé los rincones aledaños. Mi ansia de aventura quedó saciada cuando la familia se despidió de mí. Comenzó mi hazaña subiendo caminos imposibles hasta que los aprendí casi de memoria. Recorrí los pueblos...