Madeline y Theo
−¿Debemos desperdiciarlo todo, amor mio? −¡No construimos nada! −¿No? −Nos destruimos. Madeline llevaba puesto el jersey de hilo rojo, aquel de cuello alto. Bajó la cremallera y con sus pechos pequeños y puntiagudos, hizo ver que la vida se había trasformado en ficción. A lo largo de su sexo tenía puesto un esparadrapo y cuando...