Viviendo cerca de Laura
En puntillas de pie, con los brazos apoyados sobre el marco del ventanal, disfruta de un frescor de brisa cargada de húmedo sereno, que por momentos anima sus crespos castaños. Otra vez revisa el cielo, está apagado, como todo lo demás fuera. Se agotó la vida de la abuela Anita. De reojo repara en su...