Greta
Estaba cerrado. No le sorprendía que su padre lo olvidase de nuevo. Saltó la reja sin dificultad, y a pesar del vestido. No había nadie y si lo llegaba a haber, poco le importaba. ¿Qué son unas milésimas de segundo? ¿Es algo realmente? Greta creía que no. Caminó hacia la puerta y buscó la llave...