Desde donde miramos
Todos los días asomaba su palidez contra el ventanal del primer piso, la enorme vidriera daba a la calle Brandsen. desde allí veía el trajinar constante de la gente, los vehículos. A la distancia identificaba los ruidos y creía percibir los olores y los matices de luz y sombra. A la distancia estaba el movimiento...