INICIACIÓN
La abuela navega en su silla de ruedas entre los pesados muebles del comedor. Cuando me cruza sonríe cómplice al reconocerme. De pronto, frena la silla frente al ventanal que da al jardín y se queda quieta, como muerta. Los grandes ojos abiertos, redondos y perfectos. Los ojos de la abuela pirata, fijos en la...