Una alemana y un negro en los 60.
Se amaban, cada tarde lograban terminar sus tareas para juntarse, si, como anhelaban poder rozar sus manos, ella siempre las tenía frías, una gran oportunidad para que él, se las tomara y se sintiera útil, las frotaba entre las suyas y las besaba, manos bellas y olorosas, manos delgadas y pequeñas , manos blancas. Una...