APOLOGÍA A LA FORMA SENSIBLE
Una dismorfia insostenible se desarrolla en los salones de mi mente, donde deambula la música como un espíritu errático que indolente arrastra los rostros del tiempo solitario, caras ocultas entre los eslabones de la autodestrucción. Desde esas ensimismadas sombras contemplo con desprecio a una humanidad carenciada e inmanente, corrompiendo toda naturalidad imprudente, devastando los verdes...