El frío de una madre ausente.
Al inicio… Con frío; sí, con mucho frío y estupor, se inició todo, cuando avanzaba la noche, al abrigo de un blanco cielo. Cielo pálido, como la piel de un cadáver. Motas de aguanieve revolotean, jugando entre ellas. Ganaría la partida la que permaneciera por más tiempo suspendida en el aire. Aprovechaban las rachas de...