Cazador de limosnas
Se acercaba hasta la ventanilla de los automóviles, estiraba su mano, balbuceaba algo y el chofer conmovido o disgustado mostraba la moneda, entonces él, la mano retiraba. Mi auto estaba accidentado, mis penurias económicas dificultaban el mantenimiento, por lo que ese día, agotado en el esfuerzo de repararlo yo mismo, en el medio de la...