EL CARONTE
Una noche como de espantos sentado junto a la ventana, con un cigarrillo casi consumido cuya débil luz invadía y traía consigo recuerdos que deambulaban entre las sombras, me encontré en la alcoba con extraños suspensos que llenaron de angustiosos pensamientos a mi alma intranquila. Afuera, la brisa penetrante y fría jugaba a través del...