«¡SOY LIBRE ESPOSADA A ESTA ESQUINA!»
Es curioso, cuanto más largas llegan a ser las calles de un pueblo o ciudad, las distancias entre las gentes que allí habitan aumentan. Además, cuantas más personas se agolpan en ellas los espacios a nivel físico se reducen pero a nivel afectivo se acrecientan, creándose entre ellas unos abismos insalvables. Yo lo compruebo día...