El hielo en la Laguna Negra
Estimado D. Antonio: Desde la insondable profundidad de mi confinamiento me permito escribirle. Usted ya lo hizo, a su manera, conmigo. Perdimos nuestras diferencias, la niebla desdibuja la que fue nuestra realidad y ambos somos ahora ecos del pasado. Mis hijos moran conmigo. Usted yace con su madre que no quiso sobrevivirle y cumplió su...