Cruel despertar a la realidad
Lo que le hizo tomar la decisión de volver fue sin duda el ruido. La necedad humana se reflejaba en las risas falsas y los gritos guturales de aquella manada, que acataba los cánones de la sociedad como corderitos del rebaño, a base de peinados, trapos y músculos. Fin de fiesta. El sol peleaba tímidamente...