El reloj mágico del abuelo Juan
El abuelo Juan murió cuando yo tenía trece años y ese mismo día su inseparable reloj de bolsillo también dejó de latir. Aquel «tic, tac» que le acompañaba a todas partes no le quiso abandonar en su última aventura. Mi memoria no alcanzaba a recordarle sin su reloj entre las manos, dándole cuerda o maldiciéndole...