El hacker solitario
Gene observó la soga colgada al centro de la sala. Sonrió, mientras pensaba, de manera irónica, que morir colgado era la manera menos tecnológica de hacerlo para alguien que durante más del 50% de su vida había vivido solamente en una computadora; dentro de una hora y media –tiempo decidido por él- su cuerpo flotaría...
